Rodolfo Baylón: La curiosidad como motor de una trayectoria sin fronteras
TecNM - Instituto Tecnológico de Ciudad Juárez
18/06/2026
“Muchas veces son esos pequeños detalles los que hacen la diferencia entre una persona que pasó una materia y otra que en verdad entiende el porque y hacia donde lo puede llevar el conocimiento que adquiere”.
Rodolfo Baylón, es un exitoso egresado Liebre para quien el éxito académico nunca ha sido una cuestión de títulos o reconocimientos. Detrás de cada logro existe una profunda curiosidad por comprender el mundo, aprender constantemente y desafiar sus propios límites.
Egresado de la carrera de Ingeniería Electromecánica del TecNM-Instituto Tecnológico de Ciudad Juárez, él ha construido a través del tiempo una sólida trayectoria que lo ha llevado a cursar una doble maestría en Portugal y Francia, recientemente fue aceptado en el programa de doctorado de Texas A&M University, una de las instituciones más reconocidas en investigación e ingeniería de Estados Unidos.
Tuvimos oportunidad de conversar con él y nos compartió algunos momentos que marcaron su camino, los retos que enfrentó al dejar México para estudiar en Europa, las enseñanzas que le dejó el Tecnológico de Ciudad Juárez y el mensaje que desea transmitir a las nuevas generaciones que sueñan con estudiar en el extranjero.
1. Cuéntanos un poco sobre ti. ¿Quién es Rodolfo más allá de los títulos académicos?
“Creo que Rodolfo es una persona bastante curiosa, en el sentido de que me gusta buscar más allá sobre cualquier tema. En realidad, la razón por la que he estudiado lo que he estudiado y se me han abierto las oportunidades académicas y profesionales no han sido tanto porque las vea como un título; han sido porque yo me siento con el compromiso de utilizar los dones -por así decirlo- que tengo para poder entender el universo, para poder aprender de cualquier cosa, y me refiero a “entender el universo” no solamente en la parte de ingeniería. Yo soy muy curioso, me gusta mucho la música, el deporte, en realidad lo que sea que pueda aprender que me de un perfil más redondo voy a estar ahí”.
2. Cuando comenzaste la carrera de Electromecánica, ¿te imaginabas que algún día estudiarías en Europa y luego harías un doctorado en Estados Unidos?
“Sí y no. Creo que sabía que tenía la capacidad para hacerlo porque mientras estudiaba en el ITCJ, me daba cuenta que por ejemplo: estaba tomando una clase de termodinámica, y los apoyos que yo buscaba, me tocó estudiar en la era digital, y claro que yo buscaba videos de Youtube y me conecté con muchas universidades de todo el mundo a través de esa plataforma y me di cuenta de que las clases eran en realidad las mismas, no había mucha diferencia entre lo que explicaba un profesor en otra parte del mundo a lo que se explicaba aquí. Entonces fue cuando dije: “No es muy diferente lo que hay en otras partes del mundo, creo que la primer barrera que hay es creértela, y la otra barrera que puede haber es el encontrar la oportunidad correcta. Pero si, hasta cierto punto lo imaginaba, pero como que no me la creía”.
3. ¿Cuál fue el momento en el que dijiste: "Quiero seguir estudiando y llegar más lejos"?
“Creo que tuvo que ver una parte personal, y también la parte de creer en mi mismo. En el 2018 sucedió una tragedia familiar, yo tenía entre 21 ó 22 años y ese tipo de experiencias te hacen cuestionar cualquier cosa, desde lo más profundo de ti, desde tu núcleo, acerca de ¿quién eres?, ¿quién quieres llegar a ser? Y todo eso. Un poco antes de que pasara esta tragedia tuve la oportunidad de irme a estudiar un verano de investigación a la Universidad de Nuevo México, (por parte del ITCJ). En ese entonces había un apoyo binacional a través de Comexus, con el que literalmente fui a posgrado y pregunté: ¿Qué es eso de los veranos de investigación?, entonces apliqué, me seleccionan en la Universidad de Nuevo México y pasé un verano de investigación con ellos. Cuando regresé formé parte del capítulo estudiantil de la Sociedad Americana de Ingeniería Mecánica (ASME), a través de un compañero que se llama René. Él me comentó que había la oportunidad de participar en competencias nacionales.
Fui y participé era básicamente explicar cualquier tema de ingeniería mecánica en el que cualquier estudiante tiene que estar involucrado y lo que expliqué en mi investigación fue lo que hice en Nuevo México, gané el primer lugar nacional. Obviamente la competencia tenía lo suyo, literalmente era como una defensa de tesis, frente a profesores de universidades, líderes de industria, incluso mis competidores estaban ahí, entonces era un ataque académico entre cada uno de nosotros.
Voy a la final nacional, la gano y de ahí me voy a la final internacional. Fui a la universidad estatal de Michigan, y ahí competí contra las mejores universidades de Estados Unidos, gané también la sede internacional; gané 2 primeros lugares y de ahí me fui a la final mundial, en South Like City donde gané el segundo lugar y después de haber llegado tan lejos, de poder comprobarme a mi mismo que tenía el nivel para poder competir contra estudiantes de cualquier parte del mundo, fue cuando descubrí que tenía talla internacional, y a tomar consciencia de todo lo que podría ser capaz de hacer con el simple hecho de creer en mi mismo. Fue entonces cuando empecé a definirme a empezar a estudiar una maestría y ahora el doctorado.
4. ¿Qué es lo que aprendiste en el Tec que te ha servido durante tu ejercicio profesional o en las demás instituciones donde has estudiado?
“Son muchas cosas, pero creo que lo puedo dividir en la parte académica y en otra personal. La parte académica, cuando empecé a investigar por mi cuenta, a nutrirme de otras universidades, a ver que material se enseña en otras escuelas, me di cuenta que era exactamente lo mismo que el mismo nivel que tienen allá, lo tenemos aquí. No hay nada de diferencia. Eso fue algo que me ayudó muchísimo; y en la parte personal, creo que viéndolo desde el punto de vista de ser estudiante del Tecnológico, pero también desde una perspectiva patriota, de ser mexicano, creo que tenemos muchísimo empuje, aún cuando no sabemos si nos va a ir bien. Yo recuerdo que yo veía muchísimo apoyo de la persona que más me ayudó en todo este camino de investigación, que es el Dr. Jeovany Rafael Rodríguez Mejía.
Entre él y yo hacíamos investigaciones solamente por el hecho de que creíamos en nosotros, porque decíamos: “esto puede funcionar “y no teníamos como una seguridad de que todo esto iba a pasar, pero en realidad solo nos tapamos los ojos y dijimos: vamos con todo, si no es así mejor ni vamos. En esa parte del carácter, también me ayudó muchísimo el Tecnológico”.
5. ¿Qué fue lo más difícil de dejar tu país para vivir en Portugal y Francia?
“Yo me fui en el 2022 a Portugal, como lo comenté en el 2018 pasó una tragedia familiar, entonces una parte de mi si necesitaba un respiro, porque a parte de estar viviendo esas cosas, había varias circunstancias a mi alrededor, desde cosas sentimentales, etc. Yo soy una persona muy introspectiva, y puedo pasar noches y días pensando en un solo tema sobre mi mismo para saber en realidad como me siento sobre algo. Entonces si llegó un punto donde me hacía falta cambiar de ámbito, y creo que aunque por un lado no lo extrañaba, pero por otro extrañaba cosas tan sencillas como por ejemplo recuerdo que la primera vez que lloré estando en Portugal, porque extrañaba a mi familia, a mi país y todo, fue en noviembre del 2022, cuando empecé a ver fotos del día de muertos. Cuando empecé a ver la música, el cempasúchil (que es mi flor favorita), si empecé a decir: “Me faltan mínimo 2 años lejos de allá”, porque yo me fui con un boleto de ida, en realidad yo no pensaba regresar ni siquiera de vacaciones o de visita. Yo dije: “Vamos a ver que sale o a ver que pasa”, y me aventuré. No se cuando voy a volver a vivir algo tan sencillo como el Día de Muertos y eso fue algo que me dolió. La otra parte creo que la viví porque Portugal es muy parecido en la forma de vida con el pueblo latino; creo que no me pegó tanto la diferencia cultural con la gente, pero lo que si creo que lo empecé a sentir fue cuando llegué a Francia. Ahí si la cultura es más como más fría, más directa, y por supuesto con el clima. Yo toda mi vida la viví aquí en Juárez, entonces estaba acostumbrado al sol, al calor, pero cuando llego a Francia, nublado todo el día, lloviendo o nevando todo el día, y en Portugal recuerdo que con respecto al clima recuerdo que allá es un calor húmedo, (porque yo viví en Lisboa), y experimentar el calor húmedo si fue algo extraño al principio, pero ya después uno se acostumbra”.
6. ¿Recuerdas alguna experiencia en Europa que te haya cambiado la forma de ver el mundo?
“Creo que si tengo una. Voy a mencionar una personal y algo más académico. La experiencia personal que más cambió la forma como veo el mundo fue conocer a mi novia, cuando la conocí si agregó una parte de calma emocional y sentimental a mi vida, entonces conocerla me ayudó bastante.
La parte académica, recuerdo que cuando estaba en Francia, estudié en Grenoble, una ciudad que está enseguida de Italia y de Suiza; entonces cunado llego a estudiar, yo iba en el entendido de que algunas clases las iba a tomar en inglés, un idioma que he tenido la oportunidad de hablarlo desde que tenía 4 años, y lo manejo bastante bien, como el español en realidad; pero cuando llegué no esperaba que algunas clases iban a ser en Francés,
Cuando llegué recuerdo que entré a una clase, me preguntaron: ¿qué nivel de Francés tienes? Yo había estudiado ese idioma por un tiempo aquí en Juárez, entonces máximo era un básico, pegándole a intermedio y yo respondí: “Mas o menos un A2”, que es un nivel aceptable y me dijeron, es que esta clase es totalmente en Francés avanzado y yo pensando ¿por qué nadie me dijo esto?, y la respuesta fue que ahí se le daba preferencia a la gente local y como la mayoría de ellos no hablaba inglés, pero si en Francés, se tenía que dar en ese idioma.
En ese momento me di cuenta que en realidad a nadie le importaba que yo no estuviera listo para tomar una clase. Tuve la oportunidad de dejar esa materia, que en realidad se dividía en 3 módulos, entonces era como dejar 4 materias, pero tomé el reto y dije: si a nadie le importa mejor me pongo a estudiar Francés; y tomé las clases en Francés y me cambió la perspectiva en decir: “en realidad a nadie le importa que tan preparado estoy para tomar una oportunidad así y tengo que irme adaptando y lo bueno fue que terminé la maestría
7. ¿Hubo algún momento en el que pensaste en rendirte? ¿Qué te ayudó a seguir adelante?
“No lo diría como tal, pensar en rendirme, pero creo que más cuando estaba en Francia, fue un reto académico, intelectual y profesional bastante fuerte y recuerdo que las materias que estaba tomando en Francés era Mecánica de Fluidos Avanzada y eventualmente yo me presento como un Ingeniero en Mecánica de Fluidos, entonces era muy importante para mi desarrollo, por eso dije, así me muera voy a terminar esta materia, la necesito, y esa clase fue la que me dieron en Francés. Esa clase se dividía en 3 módulos: Mecánica de fluidos para procesos industriales, Termohidráulica Nuclear, y tenía opción de tomar Reología o Magnetohidrodinámica y literalmente eran las más difíciles, y las estaba llevando en Francés; entonces si hubo un momento en el que dije: “¿Qué estoy haciendo?”, pero como yo lo tomaba y lo que me ayudó mucho a seguir adelante fue una idea de vida que yo tengo y que es: “yo soy el resultado de muchas decisiones que se llevaron a cabo por mi padre, mi abuelo, mis antepasados, toda mi línea generacional ha convergido en mi, entonces lo veo como un insulto rendirme, por todo el esfuerzo de tantas personas que han estado detrás de mi. Yo pensé en eso literalmente.
8. ¿Qué sentiste cuando recibiste la noticia de que habías sido aceptado en el doctorado?
“Fue muy interesante porque en realidad la oportunidad del doctorado se presentó de una forma muy espontánea. Yo estaba pensando en muchísimas cosas, menos en hacer un doctorado en ese tiempo, entonces cuando me comunicaron que había una oportunidad, pero que tenía que aplicar rápido, casi, casi reunir todos mis documentos y aplicar ahorita, eso le agregó mucha adrenalina, y fue una oportunidad que no quería dejar pasar. Entonces cuando me llega la noticia de que fui aceptado, le dio mucho sentido a gran parte de mi formación, porque desde que me empezó a caer el 20 de quien era yo y que era lo que quería, me di cuenta que si me interesaba muchísimo la investigación; me interesaba seguir en la academia, desarrollar mis habilidades académicas, de investigación y fue como un respiro, porque hay un camino muy marcado y muy fuerte de continuidad entre mis estudios y los que vienen más adelante”.
9. ¿Qué te emociona más de esta nueva etapa del Doctorado en Texas A&M?
“Creo que la madurez que tengo, porque cuando estudié en el Tec de Juárez, cuando recién entré el nivel de madurez que tiene uno es muy diferente al que ya se alcanza más adelante. En ese tiempo ni siquiera me conocía a mi mismo, y conforme fue avanzando el tiempo, que ya llego a la maestría, era la primera vez que era foráneo estudiando y evidentemente cambié de continente, cambié de idioma, cambié de cultura, cambié de todo, entonces creo que el primer impacto de estudiar así, si va a ser muy diferente ahora que ya sé como es la dinámica de ser foráneo, ahora que ya tengo un apoyo económico por parte de la universidad, y ya no tengo que preocuparme por muchas otras cosas. Ahorita ya me conozco bien a mi mismo, conozco muy bien lo que quiero, conozco muy bien la dirección que le quiero dar a mi carrera. Me emociona mucho el poder desarrollarme académicamente con la madurez que tengo ahorita”.
10. ¿Cuál es el consejo que te hubiera gustado que te dieran cuando ingresaste a la carrera de Electromecánica y que hoy tú le darías a algún joven que acaba de ser aceptado como alumno de nuevo ingreso?
“Es interesante porque creo que un consejo que me di a mi mismo no exactamente cuando entré a la universidad, sino conforme fui avanzando en mi carrera académica aquí en el Tecnológico fue que en la vida en general creo que tienes 2 caminos: Uno que te lleva a una seguridad o a una comodidad (que tampoco está mal); y también tienes otro camino que es incómodo, y es el camino de explorarte a ti mismo. Es empezar con eso, conocerte. Creo que lo mejor que yo pude hacer desde que tengo memoria en realidad, fue que empecé a cuestionarme ¿por qué creo lo que creo? ¿por qué soy como soy?, eso innegablemente me fue llevando a convertirme en la persona que soy ahorita, y por ejemplo estaba tomando cualquier materia y cuestionaba cualquier cosa, por muy minúscula que sea, muchas veces son esos pequeños detalles los que hacen la diferencia entre una persona que pasó una materia y otra que en verdad entiende el porque y hacia donde lo puede llevar el conocimiento que adquiere aquí. Repito, ninguno de los dos caminos es incorrecto, cada quien puede hacer de su vida lo que quiera, pero si algún muchacho como yo lee esta entrevista y siente esa inquietud de: “¿No estaré perdiendo el tiempo? (investigando de más haciendo algo sobre esto y si mejor me quedo solamente con el hecho de que ya pasé la materia o ya me voy a graduar), yo si le recomendaría que tomaras en serio esa curiosidad, porque es la que al final hace la diferencia entre una persona que simplemente va y otra que está encaminada hacia algo específico”.
11. Muchas veces los estudiantes ven estas oportunidades como algo inalcanzable. ¿Qué les dirías a quienes sueñan con estudiar en el extranjero?
“Lo primordial es que se la crean. Cualquier decisión que tomamos en la vida es un riesgo, no sabes si va funcionar. En mi caso de todos los sueños, de todas las decisiones de vida que he tomado, la gran mayoría me han salido mal. Hubo tantas que no fueron como yo pensaba, ni sucedieron como yo quería que fueran; pero cuando estás cómodo con ese sentimiento de: “Voy a intentarlo aunque sé que puede ser que no funcione”, es cuando desde mi punto de vista te vuelves invencible, porque no hay un no que te duela, y eso aplica para un trabajo, para cualquier sueño que tengas. Puede ser desde estudiar en el extranjero, pedir un ascenso, pueden ser muchas cosas. Entonces el consejo que daría es precisamente ese: Tienes que estar muy consciente que muy probablemente no funcione, que es estadísticamente probable que sea así; pero aún así INTÉNTALO, porque incluso si no funciona a la larga, la persona en la que te conviertes al siquiera pensar en esa posibilidad, ya es un avance en tu vida.
Yo una vez escuché el consejo de una persona que dijo: “Haz un millón de dólares, no por el dinero, sino por la persona en la que te vas a convertir para lograr ese millón de dólares”, ya que el simple hecho de intentar alcanzar una oportunidad es lo que va a desencadenar el crecimiento propio, y vas a cambiar como persona para bien.
Cuando eres honesto contigo mismo y dices: “Yo quiero esta oportunidad, no me importa si no funciona, no me importa si es un “No rotundo” desde el principio, cambia tu perspectiva sobre la vida”. Vivan sus oportunidades, vivan su vida, sean honestos con ustedes mismos y eso los va a llevar eventualmente al lugar en donde tienen que estar”.
12. Por último: ¿Cuál es la meta que aún te falta por alcanzar después de todo lo que ya has logrado?
“Esa pregunta me la sigo haciendo a mi mismo, pero creo que por mucho tiempo me he cuestionado lo mismo porque considero que soy una persona introspectiva y muy profunda, entonces creo que cualquier meta que esté en tu visión eventualmente tiene que desembocar en la Paz. Yo no creo que el fin de la vida sea la felicidad, para mi es la paz y la forma en la que me gusta definir la paz es estar a gusto con quien eres, con esa persona en la que te estás convirtiendo con tus errores, con tus aciertos, con tus arrepentimientos. Yo soy una persona que cree en el arrepentimiento porque es lo que te hace cambiar de opinión, es lo que te hace aprender. Entonces creo que la meta máxima en mi vida es alcanzar eso. La meta académica es que me gustaría alcanzar un punto en el que pueda vivir de la academia, quizá en algún país donde se le invierta a la investigación, donde haya proyectos grandes, sería el siguiente paso a seguir”.
La historia de Rodolfo es un recordatorio de que los grandes sueños pueden comenzar en un salón de clases y llevarnos tan lejos como nos atrevamos a imaginar. Su paso por el La Casa de Las Liebres fue el punto de partida de una trayectoria marcada por la curiosidad, la disciplina y la convicción de que las oportunidades se construyen a través del esfuerzo constante.
Hoy, mientras se prepara para iniciar su doctorado en Texas A&M, Rodolfo representa el talento, la capacidad y el potencial de los estudiantes de nuestra institución. Su historia demuestra que no existen fronteras para quienes se atreven a creer en sí mismos, asumir riesgos y perseguir sus metas con determinación.
“En la vida en general creo que tienes 2 caminos: Uno que te lleva a una seguridad o a una comodidad (que tampoco está mal); y también tienes otro camino que es incómodo, y es el camino de explorarte a ti mismo.
“Yo no creo que el fin de la vida sea la felicidad, para mi es la paz y la forma en la que me gusta definir la paz es estar a gusto con quien eres, con esa persona en la que te estás convirtiendo con tus errores, con tus aciertos, con tus arrepentimientos. Yo soy una persona que cree en el arrepentimiento porque es lo que te hace cambiar de opinión, es lo que te hace aprender”.
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